Las economías regionales suman una mejora, pero el rojo persiste
El negocio papero logró salir del amarillo en el Semáforo de Economías Regionales realizado por Coninagro gracias a una recomposición de los valores recibidos por el productor. En agosto de 2026, aumentaron un 19% mensual y acumularon una suba del 151% en el último cuatrimestre.
Con esta incorporación, las cinco actividades ubicadas en verde fueron bovinos, ovinos, granos, miel y papa. En términos generales, sus principales fortalezas fueron precios que evolucionaron por encima de la inflación, una demanda firme y un desempeño productivo que acompañó la mejora del negocio.
Los márgenes siguen bajo presión
Sin embargo, en rojo continuaron yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, forestales y cítricos dulces. En la mayoría de estos casos, los ingresos del productor permanecieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación, mientras los costos aumentaron. Esa brecha deterioró la rentabilidad y también condicionó las decisiones productivas.
Por su parte, tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos y maní quedaron en amarillo. Estos sectores combinaron costos elevados, una demanda con poco dinamismo y precios que no alcanzaron a recomponer completamente su poder adquisitivo. Aunque sus indicadores no mostraron un deterioro generalizado, tampoco reunieron condiciones suficientes para consolidar una recuperación.

La dificultades más persistentes las registraron la vitivinicultura, que acumuló 44 meses consecutivos en rojo, y la yerba mate sumó 29, desde abril de 2024. Además, en los más de ocho años de relevamientos, nueve de las 19 economías analizadas estuvieron en situación crítica durante la mitad o más del período.
Más exportaciones, con resultados desiguales
De acuerdo con Coninagro, el comercio exterior mostró la otra cara de la moneda, con una evolución favorable en el agregado. Entre enero y agosto de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por USD 43.509 millones, un 16% más que en igual período de 2025 y un 12% por encima del promedio de los últimos cinco años para esos meses.
El complejo granario concentró el 78% de las ventas externas, con USD 33.061 millones, detrás se ubicó la cadena bovina, con USD 4.124 millones y una participación del 9,5%, seguida por la lechería, con USD 1.202 millones, y el maní, con USD 867 millones. Las importaciones totales alcanzaron US$3.388 millones, por lo que se exportaron aproximadamente 13 dólares por cada dólar de compras al exterior.
Ese desempeño también presentó diferencias entre cadenas. Las exportaciones bovinas superaron un 74% su promedio histórico, mientras que las arroceras en un 71%. En cambio, las ventas aviares quedaron un 72% por debajo del promedio de la última década, y las vitivinícolas y forestales se ubicaron un 14% y un 10% por debajo de sus respectivos niveles históricos.
La recuperación de la papa muestra cuánto puede cambiar el negocio cuando la oferta se acomoda y los precios vuelven a acompañar, pero el balance general sigue en estado de advertencia. De esta manera, el crecimiento exportador convive con dificultades para recomponer los márgenes en buena parte de las cadenas, una limitación que mantiene a casi la mitad de las actividades relevadas en rojo.
Deja un comentario









