Cultivos: Cual es la situación hídrica y riesgo de estrés térmico en el partido de 9 de Julio

El distrito cuenta con dos escenarios hídricos distintos. Sin embargo ambos son limitados en la oferta de agua en el suelo, que sumado a la persistencia de altas temperaturas genera el riesgo de estrés térmico

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Un reciente informe agronómico pone énfasis en el nivel de humedad con el que se cuenta en el perfil del suelo, en donde también suma cual es el riesgo de estrés térmico en el partido de 9 de Julio.

Elaborado por Surcos Consultora durante este mes de enero y en base a fuentes como SEPA, el Instituto de Clima y Agua (INTA), Mi Lote (Corteva), y BoosterAgro, se destaca que hay una limitada oferta de agua disponible, describiéndose dos escenarios en el partido de 9 de Julio:

  • Sector sur: valores predominantes entre 20 y 40 mm de agua disponible (condición muy restrictiva).
  • Sector norte: valores entre 40 y 60 mm, con sectores puntuales de hasta 60–80 mm, igualmente limitantes.

Estas reservas ofrecen escasa capacidad de amortiguación frente a eventos de alta demanda atmosférica, subraya el informe.

A partir de ello, el informe describe que el área analizada se encuentra atravesando un evento de altas temperaturas, configurando una ola de calor, con pronóstico de persistencia durante los próximos días. Este escenario incrementa la demanda atmosférica y eleva el riesgo de estrés térmico e hídrico en los cultivos.

En ese escenario agrega que el confort hídrico de los últimos 10 dias expresa la relación entre el agua efectivamente transpirada por la vegetación y la que podría haber transpirado en condiciones no limitantes, integrando la disponibilidad de agua en el suelo y la demanda atmosférica.

Durante el período 10–20 de enero, el partido se encontró mayormente en valores altos de confort hídrico (90–100%), indicados por tonalidades azules. En el extremo sur se identifican sectores puntuales con valores más bajos (50–60%).

Desde Surcos, analizan que el cultivo venía funcionando correctamente desde el punto de vista hídrico. El riesgo actual se asocia principalmente a la ola de calor proyectada y a las bajas reservas de agua, y no a un estrés previo generalizado.

En otro orden, el informe de la Consultora, se refiere al monitoreo de estrés de Mi Lote (Corteva), el que anticipa un pico de estrés muy marcado para los días 24–25 de enero, coincidente con el momento más intenso de la ola de calor.

Posteriormente se observa una disminución transitoria del estrés y un nuevo aumento hacia fin de mes, condicionado a la ocurrencia efectiva de precipitaciones.

Conclusión

El cultivo llega a la ola de calor con buen funcionamiento hídrico previo, pero con reservas de agua en el suelo bajas, especialmente en el sur del partido. La persistencia de altas temperaturas genera un alto riesgo de ingreso a estrés hídrico y térmico en el corto plazo, cuya severidad dependerá de la duración del evento y de la ocurrencia efectiva de precipitaciones.

Que es el Déficit de Presión de Vapor (DPV).

El DPV es un indicador que expresa la diferencia entre la cantidad de vapor de agua que el aire puede contener a saturación y la que efectivamente contiene. Integra temperatura y humedad del aire y describe la demanda atmosférica a la que está sometido el cultivo.

Valores elevados de DPV indican una alta capacidad evaporativa de la atmósfera, obligando a la planta a incrementar su transpiración para mantener la temperatura foliar.

En condiciones de reservas hídricas limitadas, un DPV elevado incrementa significativamente el riesgo de estrés hídrico y térmico, aun cuando el cultivo haya mostrado un buen funcionamiento hídrico en períodos previos.

Fuente: Surcos Consultora / Ing. Agr. Silvina Mari – Carlos Asenjo

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