Legislatura: Diputados y Senadores llegarán al quinto mes del año sin las comisiones conformadas
La Legislatura atraviesa un escenario de virtual parálisis a fines de abril, con las comisiones aún sin conformar y una actividad legislativa reducida al mínimo. A casi dos meses del inicio de las sesiones ordinarias, la falta de acuerdos políticos impide poner en funcionamiento el engranaje parlamentario, mientras los expedientes se acumulan sin tratamiento.
Sin comisiones constituidas, el circuito legislativo está prácticamente frenado. La imposibilidad de girar proyectos a los ámbitos de análisis bloquea la discusión de iniciativas vinculadas a seguridad, salud, educación y otras áreas sensibles.
El eje del conflicto está en la disputa por el control de las comisiones estratégicas, pero también en las internas cruzadas que atraviesan tanto al oficialismo como a la oposición.
SENADO: EL EPICENTRO DE LA INTERNA OFICIALISTA
En la Cámara alta se concentra el mayor nivel de tensión dentro de Fuerza Patria. Los distintos sectores —kicillofismo, massismo y kirchnerismo— negocian el reparto de poder en comisiones clave como Legislación General, Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Reforma Política.
La comisión de Legislación General es uno de los principales focos de conflicto tras la salida de Gustavo Soos, lo que obliga a definir una nueva conducción. Allí se enfrentan posturas que impulsan a Malena Galmarini y alternativas cercanas al oficialismo provincial como Germán Lago o Ayelén Durán.
En tanto, las comisiones de mayor peso institucional —Asuntos Constitucionales y Acuerdos y Presupuesto— continuarían bajo control del peronismo, con Emmanuel González Santalla y Marcelo Feliú, respectivamente, según aseguran fuentes legislativas.
Sin embargo, el principal punto de disputa pasa por Reforma Política, un espacio que ganó centralidad por los debates que se vienen: PASO, Boleta Única de Papel, desdoblamiento electoral (aunque no se necesite el avala de la Legislatura para el desdoblamiento) y reelecciones indefinidas.
En este contexto, incluso trascendió que la vicegobernadora Verónica Magario habría presionado para cerrar el acuerdo, con la posibilidad de definir nombres de manera directa si no hay consenso. Amenaza que todavía no se cristalizó. Todos saben que Magario es la voz de Kicillof, pero ni el gobernador ni su vice se pudieron imponer en el reparto de las vicepresidencias. El músculo que le da la cantidad de legisladores al kirchnerismo terminó imponiendo a Mario Ishii en la línea de sucesión.
DIPUTADOS: ACUERDOS TRABADOS Y RUIDO EN LA LIBERTAD AVANZA
En la Cámara de Diputados, si bien el oficialismo tiene más avanzado el esquema, la definición quedó supeditada a lo que ocurra en el Senado, aunque no es condición tajante, las formas indican que no queden expuestas las fracturas internas, aunque la interna es a cielo abierto y bien visible. Bajo la conducción de Alejandro Dichiara, las principales comisiones seguirían en manos del peronismo.
Legislación General continuaría con Rubén Eslaiman, Presupuesto con Juan Pablo de Jesús y Asuntos Constitucionales y Justicia quedaría para Lucía Iáñez, referente kicillofista que responde a Julio Alak.
Sin embargo, la falta de oficialización mantiene todo en suspenso y condiciona el funcionamiento del cuerpo, que no logra convocar a una sesión ordinaria.
A la interna del peronismo se suma otro factor: las divisiones dentro de La Libertad Avanza. El bloque protagoniza su propia disputa por el reparto de comisiones, con diferencias entre las Fuerzas del Cielo que responde a Agustín Romo y tiene a Nahuel Sotelo como ladero, y el alineado con Juanes Osaba, mano derecha de Sebastián Pareja en La Plata, que presentaron listas distintas para la integración de los espacios.
La conducción de la Cámara rechazó ambas propuestas y exigió una única nómina, lo que profundizó el conflicto interno. En paralelo, se espera una sesión para formalizar el recambio en la presidencia del bloque libertario, en medio de un reordenamiento impulsado desde el armado nacional. Es decir, que Osaba deje la vicepresidencia de la Cámara y Romo la presidencia del bloque para poder enrocar los cargos tal como lo pidió Karina Milei ante la apatía legislativa del tuitero Romo.
Además, los libertarios buscan hacer valer su peso legislativo para quedarse con comisiones como Seguridad, mientras también disputan lugares en Educación.
COMISIONES CLAVE EN DISPUTA Y AGENDA ELECTORAL
El conflicto atraviesa especialmente a las comisiones de Legislación General, Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Reforma Política, consideradas las más influyentes del esquema parlamentario.
A ellas se suma la nueva comisión de Ludopatía, que también abrió una puja interna dentro del oficialismo, con sectores como La Cámpora, quienes impulsaron la creación de esta nueva comisión, posicionando nombres para su conducción. Sin presidentes ni integrantes definidos, la veintena de proyectos contra la ludopatía siguen sin tratarse y duermen plácidamente en algún cajón legislativo.
El trasfondo es el control de la agenda legislativa en un año atravesado por debates electorales. Las comisiones definirán qué proyectos avanzan y cuáles quedan relegados, en un contexto donde la discusión política atraviesa tanto al oficialismo como a la oposición. Radicales y dialoguistas, mientras tanto, miran sin poder hacer mucho.
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