La presidente del SENASA aclaró que la nueva disposición sobre aftosa no elimina rol de las fundaciones
La presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria SENASA, Beatriz «Pilu» Giraudo, aseguró que el nuevo esquema de vacunación contra la fiebre aftosa que comenzará a regir desde el 1 de enero de 2027 no elimina el rol de las fundaciones sanitarias, sino que incorpora una alternativa para los productores mediante la habilitación de veterinarios privados acreditados por el organismo.
En diálogo con Valor Agro, en el marco de la presentación de ExpoBra dentro de la Rural de Palermo, la titular del Senasa explicó que la medida responde al proceso de desregulación impulsado por el Gobierno nacional y a un pedido del propio sector productivo de contar con mayor libertad para elegir quién realiza la vacunación de sus rodeos.
«Las fundaciones siguen vigentes como lo hacían hasta este momento. Lo que se incorpora es la figura del veterinario privado habilitado por Senasa», afirmó.
Giraudo remarcó que no se trata de una apertura sin controles. Por el contrario, señaló que los profesionales deberán estar habilitados por el Senasa y cumplir los mismos requisitos técnicos y sanitarios que hoy se exigen a las fundaciones encargadas de ejecutar las campañas.
Más profesionales en los campos
La presidenta del organismo sostuvo que la incorporación de veterinarios privados permitirá aumentar la presencia profesional en los establecimientos ganaderos.
«Estamos convencidos de que tener cada vez más veterinarios observando los rodeos de todo el país significa más vigilancia sanitaria, más capacidad para detectar problemas y más denuncias tempranas frente a cualquier eventualidad», destacó.
A su entender, el nuevo esquema permitirá que convivan ambos sistemas y que sea el productor quien decida cuál utilizar.
«Creemos que las dos posibilidades van a convivir y que eso será una mejora para la actividad y para el estatus sanitario del país», expresó.
Un año de transición para consensuar la implementación
Giraudo recordó que la entrada en vigencia fue postergada hasta enero de 2027 para dar tiempo a debatir los aspectos operativos con todos los actores involucrados.
«Por eso dimos un año para la implementación, para tener todas las discusiones necesarias y lograr que sea un escalón más en la mejora de la actividad y del estatus sanitario, y no lo contrario», explicó.
Trazabilidad: «La adopción superó las expectativas»
Durante la entrevista también hizo un balance de la implementación de la trazabilidad individual electrónica, una medida que inicialmente generó resistencia entre los productores.
Según indicó, la experiencia demuestra que los cambios generan incertidumbre al principio, pero luego terminan mostrando sus beneficios.
«El balance es buenísimo. Estamos tremendamente sorprendidos porque la adopción superó ampliamente las expectativas que teníamos», afirmó.
Además, destacó que la trazabilidad no solo fortalece la seguridad sanitaria, sino que también brinda información para mejorar el manejo de los rodeos, facilita la incorporación de nuevas tecnologías y fortalece el posicionamiento de la ganadería argentina en los mercados internacionales.
Finalmente, Giraudo subrayó que el Senasa mantiene una fuerte presencia en las exposiciones ganaderas, donde además de reforzar los controles sanitarios aprovecha el contacto directo con los productores para ajustar las normativas y fortalecer el trabajo conjunto con las provincias, con el objetivo de sostener y mejorar el estatus sanitario que respalda el crecimiento de las exportaciones argentinas.
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