Se amplió la brecha de precios entre la carne de cerdo y la vacuna
La comparación realizada en septiembre por la Federación Porcina Argentina (FPA) mostró que, con el mismo presupuesto, los consumidores pudieron adquirir entre 1,5 y casi tres kilos de productos porcinos por cada kilo de su equivalente bovino. En los comercios tradicionales, el contraste más marcado se observó entre el solomillo y el lomo, mientras el primero se vendió a $12.000 por kilo, el segundo alcanzó los $35.000, una disparidad del 192% que permitió comprar 2,92 kilos de cerdo por el valor de 1 kilo del corte vacuno.
La relación también resultó significativa entre el pechito que se ubicó en $8.200 por kilo y el asado llegó a $23.000, por lo que fue posible llevar casi 2,8 kilos del primero con el dinero necesario para adquirir uno del segundo. Una situación similar se registró con el carré con hueso, que se comercializó a $8.200, frente a los $18.000 del bife angosto, una relación que permitió obtener 2,2 kilos de costillitas por el precio de un kilo de carne bovina.
Entre los cortes utilizados para preparar milanesas, la nalga porcina cotizó a $10.000 y la vacuna, a $25.000, esta brecha alcanzó así el 150%, equivalente a 2,5 kilos de la primera opción por cada kilo de la segunda. La bola de lomo y la cuadrada de cerdo se encontraron a $10.000, mientras que sus pares vacunos llegaron a $22.000 y $21.000, respectivamente.

Además, el informe de la FPA señaló una transformación en la oferta de estos establecimientos. Las milanesas porcinas ganaron presencia en los mostradores, al tiempo que la carne picada y las hamburguesas elaboradas con esta proteína comenzaron a transformarse en nuevas alternativas.
Los supermercados también ampliaron la brecha
En las grandes cadenas, el pechito se ofreció a $7.800 por kilo, contra $17.500 del asado, esa distancia del 124% hizo posible comprar alrededor de 2,24 kilos del producto porcino por el mismo monto para uno vacuno. Por su parte, el carré tuvo un valor de $7.600 y el bife angosto alcanzó los $17.500. La diferencia fue del 130%, con una relación de 2,3 kilos de costillitas por cada kilo de su equivalente bovino.
Las variaciones fueron menores, aunque todavía considerables, en los cortes destinados a milanesas. La nalga costó $12.000 frente a $18.000, la bola de lomo, $12.000 contra $19.000, y la cuadrada, $12.000 ante los $18.500 registrados para la versión vacuna. La mayor distancia dentro de los hipermercados volvió a encontrarse el solomillo, que se comercializó a $13.000 por kilo y el lomo que llegó a $33.000, un 154% más, lo que permitió adquirir 2,54 kilos de cerdo con igual desembolso.

Las cadenas sumaron costeletas y carne picada envasadas al vacío, mientras que el producto también avanzó en plataformas de comercio electrónico y entrega rápida. El reporte atribuyó parte de este crecimiento a la homogeneidad alcanzada por la producción argentina, que permite conservar estándares similares de sabor y calidad en distintos puntos de venta.
Los números de septiembre reflejaron una diferencia económica capaz de modificar las decisiones de compra, ya que cuanto mayor fue la distancia frente a los valores vacunos, más margen encontró el cerdo para incorporarse a la dieta de los argentinos. La ampliación del surtido en carnicerías, supermercados y canales digitales reforzó esa posibilidad de sustituir cortes sin reducir el volumen adquirido.
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