La chicharrita retrocedió, pero mantiene focos por encima de 2025

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La Red Nacional de Monitoreo confirmó un descenso generalizado de Dalbulus maidis durante la segunda quincena del mes, con una marcada reducción de las capturas altas y un desplazamiento hacia registros mínimos o nulos. Sin embargo, las zonas endémicas y de transición continuaron bajo atención por presentar valores superiores a los de igual período del año pasado.

En el NOA, las localidades con más de 100 adultos por trampa pasaron del 74% al 43% y luego al 10% en las últimas tres lecturas. La categoría predominante fue la de 5 a 20 ejemplares, con el 40% de los sitios, mientras que el promedio regional descendió de 457,51 a fines de julio a 46,05 en la segunda mitad de agosto.

Aun con esa retracción, el insecto estuvo presente en el 98% de los puntos relevados. Las mayores capturas se encontraron en Las Cejas, Tucumán, con 495 adultos por trampa, y Metán, Salta, con 400.

Fuente: Red Nacional de trampas de monitoreo de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis)

Una evolución similar se registró en el NEA, donde la proporción de localidades con más de 100 individuos bajó del 44% al 17% y finalmente al 5%. Al mismo tiempo, los lugares sin detecciones aumentaron del 3% al 27%, mientras que las capturas promedio se redujeron de 186,82 a 20,17 adultos por trampa.

Sin embargo, esa región conservó niveles marcadamente superiores a los de 2025. El principal foco se ubicó en Pampa del Infierno, Chaco, con 612 ejemplares, el registro más elevado de todo el período analizado.

La presencia se debilitó en el centro y el Litoral

En el centro-norte, el porcentaje de localidades con más de 100 adultos cayó del 19% al 3% en las últimas tres mediciones. Con estos resultados, la ausencia llegó al 38% y otro 40% de los sitios presentó apenas entre uno y cuatro ejemplares, con San Guillermo, Santa Fe, como máximo regional al contabilizar 65.

Allí, el promedio disminuyó de 74,04 adultos por trampa a fines de julio a 5,47 durante la segunda quincena de agosto. La baja también superó el 90%, aunque la población permaneció por encima de la registrada un año atrás.

Por su parte, el Litoral mostró una situación de escasa abundancia, ya que el 68% de las localidades no tuvo detecciones y el 26% reunió entre uno y cuatro individuos. Las capturas promedio pasaron de 9,49 a 0,59, prácticamente en línea con 2025. La excepción fue Montecarlo, incorporada por primera vez mediante el ingreso de Misiones a la red, donde se contabilizaron 157 adultos por trampa.

El escenario más favorable fue el del centro-sur, donde el vector no apareció en el 93% de los 106 sitios evaluados y el 7% restante solo registró entre uno y cuatro ejemplares, sin casos en categorías superiores. El promedio retrocedió de 2,40 a 0,12, mientras que Ballesteros y Pegasano, ambas en Córdoba, tuvieron los máximos de la zona con tres insectos. Tampoco hubo capturas en las cinco localidades observadas de Uruguay.

El patógeno apareció en el NOA

Los análisis mediante PCR mostraron resultados diferentes según la procedencia de las muestras. En San Agustín, Tucumán, la proporción de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma subió del 3% en julio al 13% en agosto. En cambio, no se detectó el patógeno en Los Altos, Catamarca, durante ninguno de esos meses, ni en Río Primero, Córdoba, en la última evaluación.

Ante el comienzo de la implantación de los primeros maíces, la red remarcó la necesidad de sostener un seguimiento activo y sistemático para identificar tempranamente cualquier cambio poblacional. También consideró prioritario eliminar las plantas voluntarias, debido a que pueden conformar un «puente verde» que favorezca la supervivencia del insecto entre campañas.

La evolución de las condiciones ambientales durante la transición entre el invierno y la primavera será otro factor determinante. Según el reporte, la eventual ocurrencia de heladas tardías podría profundizar la disminución observada, aunque la persistencia de focos puntuales obliga a mantener la vigilancia y aplicar un manejo integrado para reducir el impacto de las enfermedades transmitidas al cultivo.

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