El trigo suma 130.000 ha más en el SO del país y la siembra se acerca de los 7 M ha

Junio dejó allí lluvias muy importantes y junto a la baja de la urea, revierte la caída de área. Empieza a la cosecha del maíz en el norte del país. Spiroplasma achica expectativas, pero el tardío del resto del país compensaría el daño

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En mayo la siembra triguera nacional sufría el descuento de 500.000 ha por el costo de la urea que trepaba a los 1.000 u$s/t a pesar de haber un excelente escenario hídrico. Se esperaba entonces una caída interanual del 7%. Pero con lluvias muy interesantes en junio y ahora con una urea que ronda los 550 u$s/t, el trigo vuelve a sumar área por 2do mes consecutivo. El resultado de estos vaivenes es que ahora se estima una caída de solo el 3% respecto al récord de siembra del año pasado. De esta manera, el ciclo 2026/27 pasaría a ser la segunda mayor siembra nacional de Argentina de los últimos 17 años.

Con un área que pasa a estiamrse en 6,95 M ha, volviendo a tomar un rinde promedio nacional de 30,5 qq/ha gracias a la recuperación de los niveles de fertilización y restando 250.000 ha (como no cosechadas), el horizonte productivo nacional —con un clima normal— pasa de los 20 Mt en mayo a 20,5 en junio.

El SO del país se entusiasma y suma 130.000 ha al trigo

En junio la franja oeste del país suele recibir 10 a 20 mm. Sin embargo, en este año hubo zonas que se destacaron como en el centro este de Córdoba con marcas por encima de los 50 mm, o el norte de La Pampa y centro oeste de Buenos Aires con lluvias de 50 a 100 mm. La imagen actualizada de las anomalías de las reservas del suelo para Argentina, destaca algo que no suele verse, reservas por encima o muy encima de lo normal para esta época en esas zonas.

En La Pampa, los técnicos destacan acumulados de hasta 80 y 90 mm diciendo: “para nosotros es como que pase el cometa Halley, son lluvias inesperadas y encima bajó la urea. Recuperamos el nivel tecnológico y el nivel del siembra, incluso vamos a sumar algo más”. En el área explican que con el perfil lleno no pueden dejar pasar la ocasión y más aún con posibilidades de lluvias por el Niño a partir de septiembre. «También es una forma de prevención necesaria ante posibles excesos», agregan.

En cambio, en el centro este de Buenos Aires, el escenario de excesos recientes y las inundaciones que se vivieron el año pasado, y también el temor a enfermedades, mantuvieron a la baja el nivel de siembra.

En el SE de la provincia, la siembra de cebada y trigo se está terminando sin inconvenientes. «Se empezó 10 días más tarde porque hubo una lluvia importante en el inicio de junio, pero después no se ha parado nunca. Para el 15 de julio se termina todo en tiempo y forma. Los lotes naciendo un poco más lento de lo normal por el frío. Ya se está empezando a fertilizar con nitrógeno con las dosis normales e históricas porque se acomodó mucho las relaciones de precios», destacan.

En La Pampa se han sumado 45.000 ha y en Buenos Aires cerca de 90.000 ha. (Para Entre Ríos, se siguen los datos del SIBER de la bolsa entrerriana).

En general el cultivo de trigo está naciendo muy bien en Argentina, con algunos amarillamientos por el frío, pero con muy buen estado. El buen escenario hídrico y el cambio de precio de la urea alientan una campaña optimista en Argentina.

 

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