Acuerdo UE–Mercosur: tras 25 años de negociación, el agro argentino celebra y se entusiasma con una aprobación largamente esperada

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Tras 25 años de negociaciones, la Unión Europea (UE) aprobó en Bruselas el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, una decisión largamente esperada que, si bien no implicará un salto inmediato en el intercambio comercial, sí promete consolidar reglas claras, previsibilidad y un nuevo marco estratégico para la Argentina y la región.

Para los referentes del sector productivo y exportador, el aval político del bloque europeo representa una señal clave en un contexto global marcado por la fragmentación del comercio y la búsqueda de alianzas entre socios confiables. El acuerdo aún debe ser firmado y ratificado por los parlamentos, pero su aprobación inicial marca un punto de inflexión para el Mercosur.

En ese sentido, se espera que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viaje en los próximos días a Asunción para firmar el texto que vinculará a la Unión Europea con la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Luego, el tratado deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo y por los países miembros del bloque sudamericano.

Vale recordar que la Comisión Europea negocia este acuerdo desde 1999. Su firma estuvo a punto de concretarse el mes pasado en Brasil, pero no se alcanzó la mayoría necesaria luego de que Italia condicionara su voto a la aprobación de nuevos compromisos de apoyo a los agricultores europeos. Ese aval era clave, ya que Francia, Austria, Hungría, Irlanda y Polonia rechazaron el acuerdo, mientras que Bélgica se abstuvo.

La Unión Europea, con 27 países miembros, representa “más del 15% de la economía planetaria” y cuenta con “unos 500 millones de habitantes, con ingresos per cápita de alrededor de US$36.000”.

De este lado, el Mercosur, con cuatro miembros plenos, reúne “260 millones de habitantes y un PBI per cápita de unos US$10.000” y genera apenas “el 1,5% del comercio internacional total”.

Según sus estimaciones, publicadas por Diario La Nacion, el acuerdo podría generar un incremento del comercio bilateral de hasta el 50% en un plazo prudencial, debido a la eliminación o reducción de barreras arancelarias y no arancelarias. Además, se prevé un aumento de la inversión extranjera europea en Sudamérica, teniendo en cuenta que el 25% del stock mundial de inversión extranjera pertenece a empresas europeas: “Ya hoy la UE es el mayor inversor externo en la Argentina y ello podría incrementarse”.

El pacto contempla que la Unión Europea elimine aranceles para el 92% de las exportaciones provenientes del Mercosur —la mayoría de manera inmediata y otras con plazos diferidos—, mientras que el Mercosur hará lo propio con el 91% de sus importaciones desde la UE, dejando excluidos productos sensibles.

Para la agroproducción argentina, el acuerdo abre oportunidades concretas. “La apertura del mercado europeo desde la perspectiva arancelaria es una gran oportunidad para la oferta argentina”, sostuvo Elizondo, aunque aclaró que las normas no arancelarias europeas seguirán siendo exigentes.

En el caso de la carne vacuna, el impacto es inmediato. Para Víctor Tonelli, consultor ganadero, se trata de una “excelente noticia para el sector”. “En forma inmediata el arancel sobre la Cuota Hilton, que del 20%, pasa a 0%”, explicó a La Nacion, lo que representa “un ahorro superior a US$100 millones” para las 29.500 toneladas que componen esa cuota.

Para la carne vacuna el impacto representa un ahorro de US$100 millones solo en la Cuota Hilton
                                                                                                      Para la carne vacuna el impacto representa un ahorro de US$100 millones solo en la Cuota HiltonAFIP

Además, recordó que este año la Argentina exportó cerca de 60.000 toneladas peso producto a la Unión Europea y que, con la implementación del acuerdo, se dispondrá de “66.000 toneladas sin arancel” para los cuatro países del Mercosur, aunque aún resta definir su distribución interna.

En la misma línea, Nelson Illescas, director de Contenidos y Comunicación del Grupo de Países Productores del Sur (GPS), destacó que la eliminación del arancel de la Cuota Hilton “mejora el precio” para los exportadores argentinos, que concentran casi 30.000 toneladas de ese cupo.

Illescas también resaltó el impacto para la soja y sus derivados, los principales productos de exportación de la Argentina a la UE. El acuerdo incluye la reducción paulatina los aranceles y, en la práctica, de los Derechos de Exportación (DEX). Según un documento de la Fundación INAI de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, “a partir del quinto año de la entrada en vigor [del acuerdo], se consolida como máximo 18%, por lo que no puede cobrarse en concepto de DEX a las exportaciones a la UE más de este valor”. A su vez, desde el año 7, “el tope del 18% comienza a bajar de forma lineal hasta que en el año 10 se consolida en 14%. De esta manera, al año 10 el máximo potencial de DEX en las exportaciones a la UE es de 14%”. Hoy las retenciones a la soja son de 24% (poroto) y 22,5% para los subproductos (harina y aceite, entre otros).

Illescas también resaltó el impacto para la soja. “Se consolida en cero el derecho de importación”, señaló, y explicó que el acuerdo fija un cronograma de reducción de aranceles que, a partir del cuarto año, bajarán del 18% al 14% para la cadena sojera

En tanto, “para carnes, se va a mover dentro de los montos de las cuotas acordadas. Y en cuanto a soja, es un crecimiento que no se espera que sea demasiado relevante, sino consolidar más bien el mercado que se tiene actualmente”, dijo Illescas.

Desde la agroindustria, Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, puso el foco en la previsibilidad. “No tiene beneficios de corto plazo significativos, pero sí genera estabilidad en el acceso a un mercado por los próximos diez años”, afirmó. Además, destacó la posibilidad de avanzar en “reconocimientos de equivalencia de los sistemas y regulaciones nacionales”.

En ese sentido, remarcó la importancia del acuerdo para temas ambientales, sociales y sanitarios, al incorporar al Mercosur dentro de un grupo de países preferenciales para la Unión Europea.

Con una mirada más cauta, Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), sostuvo que “hay que esperar a que primero se apruebe y se implemente”, aunque reconoció que el impacto en carnes será una ampliación de cuotas y la desgravación de aranceles intra cuota. “El efecto sobre carnes es una ampliación de cuotas de 54.000 toneladas res de enfriado y 45.000 toneladas res de congelado más desgravación de aranceles intra cuotas para los cuatro países, nada más”, cerró.

En este nuevo escenario, Elizondo dijo: “El impacto es muy positivo aunque el crecimiento del comercio no es fácilmente estimable. Podría crecer gradualmente en la medida en que vaya entrando en vigencia”.

Así, tras más de dos décadas de negociaciones, la aprobación del acuerdo UE–Mercosur abre una nueva etapa para la Argentina. Más allá de los beneficios inmediatos, el consenso entre los especialistas es claro: el mayor valor está en la previsibilidad, la estabilidad de reglas y la posibilidad de integrar al país en un comercio internacional cada vez más basado en alianzas estratégicas.

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