Un policía federal armado se encadenó en Casa Rosada para denunciar corrupción interna y bajos sueldos
Un suboficial de la Policía Federal Argentina (PFA) protagonizó este miércoles un episodio de tensión al encadenarse a la reja principal de la Casa Rosada para visibilizar una serie de reclamos vinculados a su situación laboral. El hecho ocurrió durante la mañana y se extendió por poco más de una hora.
El efectivo, que pertenece a la Superintendencia de Transporte, llegó al lugar acompañado por su esposa y sus tres hijos menores. En el frente del edificio gubernamental desplegó una bandera con la leyenda “PFA. Corrupción Superintendencia de Transporte”, con la que buscó exponer públicamente sus denuncias.
Según se informó, el hombre estaba armado al momento de iniciar la protesta, aunque personal de la custodia de la Casa Rosada logró que entregara el arma sin ofrecer resistencia, lo que permitió descomprimir la situación en los primeros minutos.
OPERATIVO DE SEGURIDAD E INTERVENCIÓN MÉDICA
Tras el inicio del reclamo, se desplegó un cordón de efectivos federales en la zona para resguardar a la familia del manifestante y a las personas que circulaban por el lugar. El perímetro se mantuvo cerrado hasta que el episodio fue controlado.
Además, arribó un equipo médico y psicológico del Hospital Churruca, que comenzó a dialogar con el suboficial con el objetivo de persuadirlo para que depusiera su actitud. Las conversaciones se extendieron durante varios minutos.

Desde la Policía Federal señalaron que el efectivo presentaba un estado de alteración emocional, aunque lograron avanzar en una salida pacífica mediante la negociación.
Finalmente, tras casi una hora, el hombre se quitó las esposas y aceptó trasladarse al Departamento Central de Policía, acompañado por su familia.
CONFLICTO PREVIO Y CANALIZACIÓN DEL RECLAMO
De acuerdo a fuentes vinculadas a la investigación interna, el suboficial habría tenido un altercado con un superior días atrás, luego de negarse a cumplir una orden de servicio. Tras ese episodio, se evaluaba la aplicación de una sanción disciplinaria.
El efectivo había tenido franco el día anterior y, según reconstruyeron desde la fuerza, en lugar de presentarse a trabajar se dirigió directamente a la Casa Rosada para realizar la protesta.
Desde la PFA explicaron que el reclamo será canalizado por las vías correspondientes y que el suboficial deberá presentar sus denuncias ante Asuntos Internos, tal como establece el reglamento.
DENUNCIAS PÚBLICAS Y RECLAMOS SALARIALES
Antes de retirarse del lugar, el efectivo realizó declaraciones a la prensa en las que denunció presuntas irregularidades dentro de la Superintendencia de Transporte, vinculadas a puestos “fantasma” y tareas no remuneradas.
También cuestionó las condiciones laborales, la falta de descanso y los traslados fuera de horario. En ese marco, aseguró que su salario mensual es de $700.000, cifra que consideró insuficiente frente a las responsabilidades que cumple.
El suboficial sostuvo que es consciente de que los efectivos no tienen permitido manifestarse de esa manera, pero afirmó que tomó la decisión para que su situación tenga visibilidad y genere una respuesta por parte de las autoridades.
UN CONTEXTO DE PREOCUPACIÓN EN LAS FUERZAS
El episodio ocurre en un contexto sensible para las fuerzas de seguridad, luego de que en diciembre pasado se registraran varios suicidios de efectivos de distintas instituciones, hechos que generaron preocupación interna.
Entre los casos se contabilizaron muertes de miembros de la Policía Federal, Gendarmería y el Ejército, algunos de ellos bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico.
La protesta frente a la Casa Rosada se suma así a una serie de episodios que pusieron en agenda las condiciones laborales, salariales y de salud mental dentro de las fuerzas de seguridad nacionales.
Infocielo
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