Publicación pedida
«Opinión técnica de YPF», el pedido especial que hacen en una Carta Abierta dirigida al Ing. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF
Horacio Marín:
Me dirijo a usted como ingeniero civil y como integrante de una extensa región del centro del país atravesada por la Ruta Nacional 5, a partir de una preocupación que usted ha manifestado respecto de uno de los grandes desafíos que acompañarán el crecimiento de Vaca Muerta: la infraestructura necesaria para que la logística no termine convirtiéndose en un cuello de botella para su desarrollo.
He conocido sus estimaciones sobre el enorme volumen de arena que requerirá Vaca Muerta en los próximos años y su preocupación por la cantidad de camiones que sería necesario movilizar.
También conozco que YPF analiza soluciones ferroviarias y multimodales para afrontar ese desafío. Creo que esa preocupación abre una discusión mucho más amplia que interesa profundamente a quienes vivimos y producimos a lo largo de la Ruta Nacional 5.
Desde hace años nuestra región reclama la transformación integral de la RN5 en autovía entre Mercedes y Santa Rosa: aproximadamente 500 kilómetros de uno de los corredores productivos más importantes del centro del país.
No estamos hablando de una obra de excepcional complejidad ingenieril. Se desarrolla fundamentalmente sobre llanura, sin grandes accidentes geográficos, túneles ni obras extraordinarias que expliquen técnicamente que después de décadas continúe funcionando, en gran parte de su recorrido, con un solo carril por sentido.
Nuestro planteo es concreto: una autovía completa entre Mercedes y Santa Rosa, con calzadas separadas, cruces e intercambiadores a distinto nivel donde corresponda, colectoras y soluciones adecuadas para las travesías urbanas.
Consideramos además que una obra de esta magnitud puede estructurarse mediante contratos independientes y frentes de trabajo simultáneos, haciendo técnicamente posible pensar su ejecución integral dentro de un horizonte del orden de cuatro años.
Pero existe un aspecto que quisiera especialmente someter a su consideración como ingeniero. Hace pocos días recorrí nuevamente la Ruta 5 y pude observar importantes trabajos de reparación ejecutándose simultáneamente en distintos sectores: reparación de deformaciones, hundimientos y deterioros del pavimento.
Que una carretera sometida a tránsito pesado necesite mantenimiento es absolutamente normal. El problema aparece cuando para mantenerla es necesario interferir permanentemente con su propia operación.
En una carretera con un solo carril por sentido, cada reparación importante obliga a reducir la capacidad disponible, establecer sectores de circulación restringida, disminuir velocidades y generar demoras. Y cuanto mayor sea el volumen de transporte pesado, mayor será la necesidad de conservación y, simultáneamente, mayor será el costo logístico producido por cada interrupción.
Ese problema no se resuelve solamente reparando mejor el pavimento. Existe un problema adicional de capacidad y redundancia de la infraestructura. Una autovía también requiere mantenimiento, naturalmente.
Pero disponer de dos carriles por sentido permite intervenir sectores conservando capacidad de circulación y ofrece una flexibilidad operacional que una carretera convencional sencillamente no posee.
Por eso creemos que el crecimiento de Vaca Muerta introduce una nueva dimensión al histórico problema de la Ruta Nacional 5. La RN5 ya atraviesa y sirve a una extensa región agrícola, ganadera, industrial y comercial.
El extraordinario crecimiento que se proyecta para la actividad energética argentina obliga ahora a considerar también la capacidad futura de los grandes corredores que vinculan el centro productivo del país con La Pampa, Neuquén y la Patagonia.
No pretendemos afirmar que todo el transporte de arena o insumos de Vaca Muerta deba circular por la Ruta 5. La definición de esos corredores corresponde a estudios logísticos mucho más amplios y seguramente a una combinación inteligente de ferrocarril, transporte vial y otros modos.
Precisamente por eso considero acertado que YPF esté estudiando alternativas ferroviarias. Ferrocarril y autovía no son proyectos competidores. Son componentes complementarios de una infraestructura logística que Argentina deberá desarrollar si pretende transformar el enorme potencial de Vaca Muerta en producción real, sostenida y competitiva.
Por esa razón quisiera formularle una solicitud muy concreta. Le pedimos que YPF, a través de sus equipos técnicos de Infraestructura y Supply Chain, incluya a la Ruta Nacional 5 dentro del análisis de los corredores viales cuya capacidad, seguridad y confiabilidad podrían resultar relevantes para el crecimiento de Vaca Muerta durante la próxima década.
No le solicitamos una adhesión política ni una toma de posición frente a ningún gobierno. Nuestro reclamo no pertenece a ningún partido político.
Le pedimos algo diferente: que YPF estudie técnicamente el problema. Si de ese análisis surgiera que transformar la Ruta Nacional 5 en autovía entre Mercedes y Santa Rosa contribuiría a construir una infraestructura logística más segura, confiable y eficiente para la producción argentina, la opinión técnica de YPF tendría para nuestra región un enorme valor.
Durante décadas hemos pedido esta autovía fundamentalmente por seguridad vial y por las necesidades productivas de las comunidades que atraviesa. Vaca Muerta puede agregar ahora una razón de escala nacional.
Argentina tiene ante sí una oportunidad energética extraordinaria. Sería paradójico que después de haber encontrado los recursos, desarrollado la tecnología y realizado las inversiones necesarias para explotarlos, el límite terminara estando en nuestra capacidad para transportarlos y abastecerlos.
Como ingeniero, estoy convencido de que los grandes problemas de infraestructura comienzan a resolverse cuando son definidos correctamente.
Y este merece, por lo menos, ser estudiado. Atentamente, Ing. Oscar Potetti Ingeniero Civil 9 de Julio – Provincia de Buenos Aires
PLAN AUTOVIA RUTA 5 SI O SI
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