Frente a la suba del petróleo, el Gobierno Nacional flexibilizó hasta un 15% la mezcla de etanol con nafta

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

El Ministerio de Economía de Argentina, a través de la Secretaría de Energía de Argentina, avanzó en una adecuación clave del marco regulatorio de los combustibles con el objetivo de amortiguar el impacto de los precios internacionales del crudo en los surtidores y otorgar mayor flexibilidad a las refinadoras.

La medida, formalizada mediante la Resolución 79/2026, actualiza un parámetro técnico de calidad de las naftas: eleva el límite máximo de oxígeno permitido hasta el 5,6%, en línea con la posibilidad de incrementar la proporción de bioetanol en las mezclas.

Flexibilidad sin cambios obligatorios

Uno de los puntos centrales de la normativa es que no modifica los cortes obligatorios establecidos por la ley de biocombustibles. Es decir, las empresas no están obligadas a aumentar el porcentaje de bioetanol, pero sí quedan habilitadas a hacerlo de manera voluntaria, hasta un máximo del 15% en volumen.

Las empresas no están obligadas a aumentar el porcentaje de bioetanol, pero sí quedan habilitadas a hacerlo de manera voluntaria, hasta un máximo del 15% en volumen.

En la práctica, esto implica que cada refinadora podrá definir la composición de sus combustibles según su estrategia productiva y de costos. Si opta por incorporar más bioetanol, podrá reducir proporcionalmente el componente fósil derivado del petróleo.

  Clave técnica: el contenido de oxígeno

La actualización responde a una cuestión técnica: el contenido de oxígeno en las naftas está directamente relacionado con la cantidad de bioetanol presente en la mezcla. Hasta ahora, ese límite actuaba como una restricción indirecta para aumentar el biocombustible. Con el nuevo tope, se habilita esa posibilidad sin afectar los estándares de calidad ni introducir nuevos aditivos.

Según la Secretaría de Energía, esta adecuación permite acompañar la evolución del mercado y evitar distorsiones regulatorias que limiten decisiones productivas.

El Gobierno apunta a que esta mayor flexibilidad contribuya a moderar eventuales subas en los precios de los combustibles, en un contexto donde el valor del petróleo y sus derivados muestra volatilidad a nivel internacional.

El Gobierno apunta a que esta mayor flexibilidad contribuya a moderar eventuales subas en los precios de los combustibles, en un contexto donde el valor del petróleo y sus derivados muestra volatilidad a nivel internacional.

Al permitir sustituir parte del componente fósil por bioetanol -que puede tener una estructura de costos diferente-, se abre una herramienta para que las refinadoras optimicen sus costos y, eventualmente, trasladen ese efecto a los precios finales.

  Sin cambios en el biodiesel

La resolución no introduce modificaciones en el esquema del gasoil. En ese segmento, la normativa vigente ya contempla mezclas de hasta 20% de biodiesel, por lo que no se consideró necesario realizar ajustes adicionales.

  Señal regulatoria

Con esta decisión, el Gobierno busca consolidar un esquema basado en reglas estables, ajustes técnicos puntuales y mayor libertad operativa, con el objetivo de mejorar la eficiencia del mercado de combustibles. Al mismo tiempo, la medida se inscribe en una estrategia más amplia que combina el impulso a los biocombustibles con la necesidad de proteger al consumidor frente a la volatilidad de los precios energéticos.

Deja un comentario