El caso de Los Altos: Una provincia no agrícola del norte se destaca por producir maíz y otros granos, y el impacto en el desarrollo económico local

En alrededor de diez años, el desolado este de Catamarca se ha transformado en un cluster productivo en torno de la industria semillera, que el gobierno provincial decidió empujar con facilidades, con la mira en aumentar el empleo y desarrollar el agregado de valor. Hoy, Los Altos es el cuarto mayor cluster de semillas del país, y el primero en tropicales y subtropicales. Sobre esto hablaron el intendente de esa ciudad, Raúl Barot, y el gobernador de la provincia, Raúl Jalil, en un panel del Congreso Maizar 2026.

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Los Altos es una ciudad de 11.000 habitantes y 150.000 hectáreas de producción de granos, tanto comercial como semillas, dijo su intendente, Raúl Barot. Pero lo interesante es ver la evolución que tuvo:

“Hace veinte años, Los Altos era un lugar prácticamente desolado, con muy poca actividad productiva. Un grupo de familias comenzó a comprar campos y tuvieron la visión de desmontar y producir semillas. A partir de ahí, la actividad se fue desarrollando, con genética y agregado de valor, sin infraestructura”, relató. El gobierno provincial comenzó entonces a ver la posibilidad de hacer un polo productivo de distintas semillas, como maíz, soja, poroto y sorgo, y su conversión en carne en feedlots. Y ya hay empresas que intervienen en casi toda la cadena: la siembra, la cosecha, la venta de semillas y la transformación de granos en insumo para la actividad ganadera.

Barot dijo que a partir de la producción de semillas, se generó un gran impacto económico y social. Los que comenzó hace una década, con 150 hectáreas, hoy llega a 12.000 hectáreas, y posicionó a Catamarca como la cuarta provincia semillera del país y la primera de semillas tropicales y subtropicales. “Bayer, Don Mario y Corteva son las tres principales empresas instaladas allí, y generan unos 1.000 puestos de trabajo directos y 2.000 indirectos”, agregó.

Barot dijo que Los Altos es el primer cluster de semillas del país normado por una ley provincial que da un marco jurídico con beneficios impositivos, promoviendo la producción y la investigación. “Además, la provincia se hace cargo de la infraestructura pública para poder garantizar el sistema de riego y dar previsibilidad a las inversiones”, completó.

Por su parte, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, señaló que la actividad semillera tiene un importante efecto multiplicador, ya que las empresas del sector son grandes generadoras de mano de obra. “Estamos apostando a que la mayor parte de los procesos de la cadena de valor se realicen en Catamarca. Es un momento para apostar al interior profundo”, apuntó.

El gobernador dijo que está trabajando para diversificar y fortalecer la economía de Catamarca, impulsando la producción, la exportación y la generación de valor agregado, especialmente en minería, agroindustria y turismo. La provincia apuesta a la capacitación local, la seguridad jurídica y la colaboración público-privada, facilitando inversiones y apoyando a empresas con créditos y beneficios fiscales. El objetivo, indicó, es crear empleo, mejorar la calidad de vida y transformar la matriz productiva, invitando a más inversiones y apostando al desarrollo sostenible de la provincia.

El gobernador destacó el efecto multiplicador que la industria semillera tiene en Los Altos, por la mano de obra que genera. “Nosotros no les cobramos nada, hicimos una Ley de Clústeres en Catamarca. Lo que sí les exigimos a las empresas es que se contrate personal catamarqueño, y trabajamos con el Ministerio para capacitarlos. Estamos notando que algunas áreas de la economía están creciendo a un buen ritmo”.

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