Influenza aviar: Buenos Aires suma un segundo foco en producción comercial
En menos de dos días el tablero sanitario y comercial del sector avícola argentino dio un giro inesperado. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria confirmó un segundo caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves comerciales, esta vez en Lobos, luego del foco reportado el día anterior en Ranchos.
En el comunicado oficial, Senasa explicó que el diagnóstico en Lobos surgió tras la toma y análisis de muestras de un establecimiento de reproductores padres pesados, con confirmación en su Laboratorio Nacional.
«Argentina perdió su condición sanitaria como país libre de IAAP y suspendió las exportaciones«, indicó el organismo al detallar el efecto automático sobre los acuerdos sanitarios vigentes con parte de los mercados.
¿Qué medidas activó Senasa?
Al igual que en Ranchos, la autoridad sanitaria activó su plan de contingencia con una batería de medidas de contención. Incluyó interdicción del establecimiento, delimitación de una Zona de Control Sanitario, refuerzo de bioseguridad, restricción de movimientos, monitoreo y rastrillaje epidemiológico.
De no aparecer nuevos brotes en establecimientos comerciales, el país puede autodeclararse libre una vez transcurridos al menos 28 días desde el fin del sacrificio sanitario, limpieza y desinfección
En paralelo, Senasa recordó las medidas preventivas exigidas por normativa, con foco en manejo, higiene y bioseguridad en granjas comerciales. Así como el aislamiento de aves de traspatio para evitar contacto con silvestres.
La consecuencia en exportaciones
El impacto comercial no es uniforme y ahí aparece una diferencia relevante frente a 2023. Senasa señaló que, por acuerdos y negociaciones recientes, puede mantenerse el comercio con países y bloques que aceptan zonificación o compartimentación, aun con un foco en una unidad productiva.
Sin embargo, y de acuerdo con el comunicado oficial, la carne aviar fresca es la mercancía más comprometida, con restricciones en aproximadamente 40 destinos. A pesar de que Senasa sostuvo que el alcance es menor que en brotes previos y que se preserva un «esquema de acceso diferenciado» en más de 35 países, con una reducción cercana al 47% de destinos alcanzados por restricciones frente a eventos anteriores.
La sanidad avícola ya no es solo un problema a nivel productivo, también es una variable de competitividad en mercados internacionales que se juega tan solo en horas. Con dos focos seguidos, el desafío inmediato es cortar la cadena de transmisión dentro de las zonas de control y sostener los esquemas de regionalización que eviten un freno total. A mediano plazo, la bioseguridad operativa, la trazabilidad de movimientos y la velocidad de respuesta oficial son lo que separa un brote acotado de un shock comercial para toda la cadena.
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