La advertencia de un experto sobre la nueva IA que sacude al mundo tecnológico
El emprendedor estadounidense Matt Shumer publicó una advertencia que generó impacto en el ecosistema tecnológico global: el ritmo de avance de la inteligencia artificial se aceleró de manera inédita y está comenzando a desplazar tareas profesionales complejas mucho más rápido de lo previsto.
Shumer –cofundador y CEO de HyperWrite, una startup de IA generativa que ganó notoriedad en Silicon Valley desde 2022 y que desarrolla agentes autónomos de IA para tareas complejas- afirma que los nuevos modelos frontera, que desarrollan laboratorios como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, están mostrando capacidades que superan lo que hasta hace un año se consideraba posible.
Desde su posición, y en tono de advertencia, describe un cambio que empezó a ver en su propio trabajo durante 2025 y que, según sostiene, está ahora en pleno desarrollo: modelos capaces de ejecutar proyectos de punta a punta sin supervisión humana significativa, tomar decisiones técnicas y resolver problemas de forma autónoma. Su punto central es que estos sistemas ya no son herramientas auxiliares, sino ejecutores completos de tareas que antes requerían experiencia especializada.
En concreto, Shummer señala dos red flag sobre el desempeño de las IA:
- La capacidad de escribir código y desarrollar software completo sin intervención humana relevante.
- La capacidad de encadenar tareas y decisiones, lo que habilita agentes de IA capaces de trabajar de forma autónoma durante horas.
En su argumento, esta combinación abre un ciclo de retroalimentación: si la IA puede desarrollar software, también puede contribuir a entrenar y mejorar la próxima generación de modelos. Y ese mecanismo acelera el progreso a un ritmo que muchos profesionales todavía no perciben desde afuera del sector.

Por qué su advertencia merece ser tomada en serio
Su planteo coincide con lo que otros desarrolladores, programadores y emprendedores comenzaron a plantear en privado y luego en público: el punto de inflexión no fue conceptual, sino práctico. Los modelos dejaron de ser asistentes para convertirse en ejecutores competentes en un rango creciente de tareas profesionales.
Esa experiencia directa es la base de su advertencia: el desplazamiento laboral no es un escenario hipotético, sino un proceso activo en algunas industrias y próximo en otras. Para Shumer, la ventana para adaptarse es corta y se cierra rápido a medida que las nuevas capacidades se vuelven accesibles para más usuarios y empresas.
La conclusión de su texto no es catastrófica, sino estratégica: quienes adopten temprano estas herramientas podrán mantener relevancia profesional y competitiva. Su mensaje está dirigido, principalmente, a quienes aún interpretan la IA como un complemento y no como un agente capaz de asumir tareas completas.
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