Tras años de reclamo en Ruta 50: Vialidad provincial comenzó a tapar los pozos, eso si con baldes de plástico, escobas y pala.
La Ruta Provincial 50 volvió a ser noticia, aunque esta vez por la presencia de máquinas trabajando sobre algunos de los sectores más deteriorados de la calzada.
La Dirección Provincial de Vialidad comenzó a ejecutar tareas de bacheo en el tramo que une Carlos Casares con Lincoln, una intervención que busca mejorar, al menos de manera provisoria, las condiciones de transitabilidad y seguridad de una ruta que desde hace años viene acumulando reclamos.

Desde Casares On Line se viene insistiendo en forma reiterada sobre el estado de esta traza, particularmente en el sector comprendido entre Carlos Casares y la Ruta Provincial 70, donde la obra de repavimentación quedó inconclusa.(En marzo de 2023 tendría que haber quedado terminada)
Los pozos y desniveles provocaron durante todo este tiempo numerosos inconvenientes para quienes circulan diariamente. Roturas de neumáticos, daños en vehículos y accidentes fueron parte de las consecuencias de una situación que se prolongó mucho más de lo previsto.
Ahora, Vialidad Provincial comenzó a tapar parte de esos pozos. Mediante baldes de plásticos y pala.
Es una buena noticia para quienes utilizan la ruta, aunque difícilmente pueda considerarse la solución definitiva que se viene reclamando desde hace años.
Una obra que debía estar terminada en 2023
El dato no es menor. La obra de repavimentación de la Ruta Provincial 50 tenía un plazo original de 365 días corridos, es decir, aproximadamente un año desde la firma del acta de inicio.
Sin embargo, el proyecto quedó paralizado a mitad de su ejecución y los plazos terminaron desfasándose.
La intervención contemplaba la repavimentación de 44,9 kilómetros, desde la intersección con la Ruta Provincial 70 hasta el empalme con la Ruta Nacional 5, atravesando sectores vinculados a los partidos de Carlos Casares, 9 de Julio y Lincoln.
El proyecto original incluía mucho más que una simple reparación de pozos: contemplaba la carpeta de rodamiento, banquinas, alcantarillas, defensas vehiculares, refugios peatonales, dársenas y, especialmente, la señalización horizontal y vertical.
Precisamente, la ausencia de demarcación fue otro de los reclamos que este medio planteó públicamente.
Katopodis reconoció que la Ruta 50 necesita una intervención urgente
Durante su última visita a Carlos Casares, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, fue consultado por Casares On Line sobre la situación de la Ruta 50 y la obra que había quedado inconclusa.

En aquella oportunidad, el funcionario reconoció que había aproximadamente 50 kilómetros que requerían una intervención y aseguró que se estaba negociando con la empresa contratista para poder retomar los trabajos.
Katopodis había señalado que la intención era avanzar en las negociaciones durante los primeros meses del año y que, si se lograban cerrar los acuerdos correspondientes, las máquinas podrían regresar durante el segundo semestre.
El ministro también reconoció las dificultades presupuestarias y explicó que la Provincia debía avanzar “paso a paso” en la renegociación de distintos contratos.
Mientras tanto, la ruta siguió deteriorándose.
El problema de la señalización: manejar de noche, con niebla y sin referencias
Uno de los puntos más preocupantes planteados durante aquella recorrida fue la falta de señalización.
La consulta de este medio fue concreta: ¿qué ocurre con la demarcación de la ruta mientras se espera la terminación definitiva de la obra?
La respuesta dejó expuesta otra de las dificultades que enfrentan quienes circulan por la traza.
La última carpeta y la señalización horizontal definitiva están vinculadas a la finalización de determinadas etapas de la obra. Sin embargo, mientras eso ocurre, los conductores deben transitar por sectores donde prácticamente no existen referencias visibles, una situación especialmente peligrosa durante la noche o bajo condiciones de niebla.
Desde el Municipio se explicó entonces que colocar una demarcación definitiva antes de ejecutar la última carpeta podría implicar realizar dos veces el mismo trabajo.
El planteo puede ser técnicamente entendible, pero para quienes transitan diariamente la ruta la prioridad es otra: poder circular con seguridad mientras se espera que la obra se termine.
Ahora aparecen los bacheos
En este contexto, Vialidad Provincial informó que está realizando trabajos de bacheo sobre la Ruta Provincial 50.

Eficiencia al palo. Reparan un pozo en ruta 50 con escobas, balde de plástico y pala.
Según se comunicó oficialmente, las tareas comprenden la reparación de sectores deteriorados de la calzada y tienen como objetivo mejorar las condiciones de transitabilidad y seguridad vial.
Desde el Municipio destacaron la importancia de la intervención y agradecieron al administrador general de Vialidad Provincial, Roberto “Roni” Caggiano, y al ministro Gabriel Katopodis.
La pregunta que queda planteada es por qué una ruta que debía ser sometida a una repavimentación integral terminó necesitando, antes de su conclusión, una intervención de emergencia para tapar los pozos que se multiplicaron sobre la calzada.
Y también queda otra pregunta: ¿cuándo se terminará definitivamente la obra?
El Municipio ahora presenta la reparación
La comunicación municipal sobre los trabajos merece también una consideración.
Resulta llamativo que después de años de reclamos públicos, gestiones de legisladores provinciales de la oposición y pedidos de vecinos y usuarios de la ruta, ahora la reparación de los pozos sea comunicada prácticamente como una gran obra impulsada desde el Municipio.
La Ruta Provincial 50 no es una obra municipal. Su ejecución, mantenimiento y repavimentación corresponden a la Provincia de Buenos Aires, a través de la Dirección Provincial de Vialidad.
El Municipio puede gestionar, reclamar y acompañar los pedidos —algo que, naturalmente, corresponde a una administración local—, pero eso no debería borrar la historia de reclamos que existió detrás de esta intervención.
Y mucho menos hacer olvidar que la obra original quedó a medio hacer y que todavía falta completar buena parte de lo comprometido.
Qué contemplaba originalmente la obra
El proyecto licitado por Vialidad Provincial era considerablemente más amplio que el actual bacheo.
La obra comprendía:
- Repavimentación de 44,9 kilómetros.
- Intervenciones en el cruce con la Ruta Provincial 70.
- Repavimentación de accesos a Smith, Moctezuma y Mauricio Hirsch.
- Reconformación de banquinas.
- Mantenimiento y limpieza de alcantarillas.
- Colocación de barandas de defensa vehicular.
- Construcción de refugios peatonales.
- Dársenas para aceleración y desaceleración.
- Carriles para giro a la izquierda en sectores determinados.
- Repavimentación de dársenas de ascenso y descenso de pasajeros.
- Iluminación.
- Señalización horizontal y vertical completa.
El presupuesto oficial de aquella licitación fue de $1.364.775.454,23, y se presentaron seis empresas oferentes.
El plazo previsto era de 365 días para la ejecución (Comenzó en marzo de 2022, debería haber culminado en marzo de 2023, máxime que fue un periodo seco) y otros 365 días de conservación posteriores a la finalización de los trabajos principales… Pero la realidad fue otra.
Una reparación necesaria, pero no la solución definitiva
Que se tapen los pozos es, sin dudas, una buena noticia. Para el automovilista que tiene que recorrer la Ruta 50, que aparezca una cuadrilla de Vialidad significa evitar una rotura más, un neumático menos dañado y, fundamentalmente, reducir el riesgo de un accidente.
Pero no hay que confundir bacheo con repavimentación.
La Ruta 50 necesita que se termine la obra que quedó inconclusa. Necesita la carpeta definitiva, las banquinas, los accesos, las dársenas y la señalización correspondiente.
Después de años de reclamos, el regreso de las máquinas puede ser un primer paso.
Ahora falta que ese primer paso no vuelva a convertirse en una solución provisoria para una obra que lleva demasiado tiempo esperando una conclusión.
Porque mientras los funcionarios agradecen el comienzo de los trabajos, quienes diariamente recorren la Ruta 50 siguen esperando algo mucho más sencillo: una ruta terminada, segura y a la altura de la importancia productiva y regional que tiene.
Fuente texto e imagenes: Casares on line
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