Las heladas dejan pérdidas en trigo y el frío demora la siembra
El último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) advierte que la persistencia de cielos cubiertos y lloviznas podría comprometer el potencial de rendimiento del trigo. Aunque las precipitaciones de la semana previa mejoraron la oferta hídrica, ese aporte no se tradujo en cambios considerables en el estado de los planteos.
De acuerdo con los datos relevados por la entidad, el 38,1% de la superficie triguera transita entre floración y llenado de granos, principalmente en el centro y norte del área agrícola. En cambio, en Buenos Aires y La Pampa, las bajas temperaturas mantienen los cultivos entre macollaje y espigazón. Y en el conjunto del país, el 61,7% conserva una condición Buena a Excelente.
Las consecuencias de las heladas de septiembre y de mediados de octubre todavía están bajo evaluación. No obstante, se informan mermas de entre el 10 y el 15%, fundamentalmente en siembras tempranas y ciclos cortos del sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa. A ello, se le suma el impacto de la menor radiación y la reducción del cociente fototermal en momentos decisivos para la definición del rendimiento.
En este escenario, la elevada humedad ambiente favoreció el avance de enfermedades foliares. A los tratamientos para controlarlas se agrega la aplicación preventiva contra fusariosis en lotes en floración. Mientras tanto, en el extremo norte, las lloviznas siguen demorando el inicio de la cosecha y generan preocupación por la calidad del grano.

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