La Filial 9 de Julio de Federación Agraria se retira de la Mesa de Trabajo por la Comision Vial
La decisión fue tomada en asamblea ante la falta de consensos y la ausencia de una propuesta que garantice soluciones estructurales para los caminos rurales del partido.
La filial 9 de Julio de la Federación Agraria Argentina resolvió en asamblea dejar de participar del espacio de trabajo conformado para analizar el proyecto de Comisión Vial presentado por la Sociedad Rural de 9 de Julio.
Consideramos que el proceso se ha desvirtuado por la intervención política del Ejecutivo municipal y que la iniciativa corre el riesgo de convertirse en una herramienta de anuncio electoral, en lugar de constituir una verdadera solución para los problemas estructurales de nuestros caminos rurales.
El proyecto, tal como está planteado, no modifica el modelo de gestión ni resuelve sus limitaciones: crea una instancia técnica y consultiva dentro de la órbita municipal, pero mantiene intacta la estructura de responsabilidades, los recursos y las restricciones del municipio.
El parque automotor, los operarios, la administración, el sistema de pagos y las limitaciones financieras siguen siendo los mismos. En definitiva, se cambia el interlocutor de los productores, pero no las condiciones en las que se gestionan y mantienen los caminos rurales.
Tampoco se plantea un esquema que permita superar las restricciones económicas y financieras que condicionan la capacidad de respuesta municipal. Sin autonomía económica ni mecanismos que garanticen recursos y capacidad de ejecución, corremos el riesgo de crear una nueva estructura formal sin resolver el problema de fondo.
En marzo, la Federación Agraria presentó un proyecto propio, con fundamentos técnicos y económicos, orientado a discutir un modelo con autonomía económica y capacidad para dar respuestas sostenibles frente al deterioro de la infraestructura rural y las limitaciones financieras del municipio.
Desde nuestra conformación, elegimos participar, gestionar y aportar propuestas ante organismos públicos y privados. Incluso estuvimos dispuestos a dejar de lado posiciones y proyectos propios para priorizar la unidad y acompañar iniciativas que buscaran soluciones.
Pero trabajar en conjunto no significa asentir sin discutir, ni exponer las diferencias para después ignorarlas. El consenso exige escuchar, considerar los aportes y construir acuerdos reales.
Lo intentamos. Hoy entendemos que no están dadas las condiciones para continuar y que nuestros aportes no están siendo considerados como parte de una construcción colectiva.
Esta decisión no implica abandonar la lucha por los caminos rurales. Vamos a seguir trabajando, gestionando y exigiendo resultados, con autonomía y con propuestas propias.
No alcanza con crear una comisión, cambiar interlocutores y anunciar soluciones. Los caminos rurales necesitan cambios concretos en la gestión, recursos y capacidad real de ejecución.
La unidad no se declama: se demuestra con hechos, respeto y voluntad real de trabajar en conjunto.
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