Carne argentina: el bife ancho cotizó hasta 24.000 dólares por tonelada en París
Con referencias de entre US$22.000 y US$22.500 por tonelada FOB para el rump and loin (o cuadril y lomo), la delegación nacional cerró cinco jornadas de encuentros con compradores internacionales en la capital francesa. Según el balance del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la muestra dejó una demanda sostenida y perspectivas favorables para los cortes de mayor calidad.
Además de las referencias del bife ancho y del conjunto rump and loin, la nalga se ubicó en torno a los US$120.000 por tonelada FOB, y la rueda Hilton registró valores de entre US$11.000 y US$12.000, mientras que la picaña alcanzó los US$ 18.500. De acuerdo con el IPCVA, los exportadores se mostraron conformes con la actividad comercial y las cotizaciones observadas durante las reuniones.
En el mercado europeo, las restricciones que afectan el ingreso de mercadería brasileña generan oportunidades para otros abastecedores, entre ellos la Argentina. A ese escenario se agregan las expectativas por la nueva cuota de carne vacuna contemplada en el acuerdo Unión Europea-Mercosur, cuyas posibilidades de acceso dependerán de la implementación efectiva de los compromisos comerciales.
La trazabilidad gana peso en el acceso a Europa
La próxima aplicación del Reglamento 1115 de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación fue otro de los temas centrales. Además del precio y la calidad, las conversaciones estuvieron atravesadas por la información que deberán presentar los operadores para responder a las exigencias comunitarias.
En ese marco, el IPCVA mantuvo reuniones con más de 50 importadores de países como Alemania, Países Bajos, Portugal e Italia. Los encuentros se concentraron en las herramientas argentinas de trazabilidad ambiental y sanitaria y en la articulación público-privada para integrar datos productivos.
El presidente del organismo, Georges Breitschmitt, explicó que Visec reúne y sistematiza información sobre deforestación, aspectos fiscales, pueblos originarios y condiciones laborales. Según precisó, se trata de una herramienta que pone esos datos a disposición de los compradores europeos, sin constituir una certificación privada por la que los productores deban pagar.
Ese sistema busca facilitar el cumplimiento de las obligaciones de debida diligencia que los importadores deben asumir ante las autoridades comunitarias. Para la cadena ganadera, el desafío consiste en demostrar las condiciones ambientales, sanitarias y productivas bajo las cuales se obtiene la mercadería.
El cierre de SIAL dejó de esta manera referencias comerciales favorables, junto con oportunidades sujetas a cambios regulatorios y a la puesta en marcha de acuerdos. Aprovechar ese escenario requerirá de sostener la oferta de cortes de calidad así como respaldarla con información que permita cumplir las condiciones de los destinos compradores.
Deja un comentario












