El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Para Luis Ventimiglia se esta ante una “campaña compleja”

La cosecha fina, en promedio, fue buena. En tanto, la situación del maíz y la soja está en un período crítico.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Ante la situación climática reinante en las últimas semanas, el Ingeniero Luis Ventimiglia, Director de la Agencia INTA 9 de Julio brindo detalles de los efectos que ha tenido el clima en los cultivos.

“Es una campaña bastante compleja”, señaló Ventimiglia, quien agregó “la campaña contempla dos años, en este caso 2017-2018, con excepción de los cultivos de invierno. Esta campaña comenzó con mucha agua, mucha lluvia, que generaron preocupación. Pero luego se fueron diluyendo, hasta tener un noviembre y diciembre con muy poca lluvia. Esto acompañado de temperaturas altas que originaron una desecación importante. En síntesis, lo que fue malo al principio es lo que nos terminó ayudando ahora”.

Cultivos de invierno
En referencia a la cosecha fina, el Ingeniero expresó “En general, fue una campaña buena, con una variabilidad importante. Hubo lotes quebrados donde las partes bajas se perdieron y atípico en cuanto las enfermedades. Se presentaron mucho antes de lo normal y en mayor cantidad. Esta circunstancia llevó al productor a tener que actuar en momentos en el que no estaba acostumbrado a hacerlo. Algunos lograron defenderse y otro no pudieron por no estar monitoreando el cultivo. Entonces, hubo lotes que se dejaron como abono verde o se arrollaron y en el otro extremo, tenemos lotes que han rendido muy bien, llegando a rendir entre 6000 y 7000 kilos por hectárea, y son los que se monitorearon, se controlaron y se le aplicó tecnología que requería.

El promedio será de 4300 kilos por hectárea, y la calidad es un poquito mejor que el año pasado y en proteínas estamos mucho más cerca de la base comercial, que es 11%, con un gluten que va a ser cercano al 26%”.

Cultivos de verano
Posteriormente, Ventimiglia se refirió a la cosecha gruesa, explicando “lo que se sembró temprano está bien, gracias al agua acumulada. Sin embargo, la siembra de maíz en el mes de septiembre, tiene su floración en diciembre, y siempre es bueno que tenga un golpe de agua que moje la superficie de la tierra y lave las hojas y saque el polvillo.

Lamentablemente esto no ocurrió. Recordemos que el período crítico del maíz es 25 días antes y 20 después de la floración. Todavía estamos dentro de esa etapa. No obstante, el rendimiento no va ser óptimo pero tampoco malo”, y aclaró “acá también vamos a encontrar variabilidad. Por la calidad física de los lotes. Normalmente, cuando el agua abunda, los defectos se van minimizando. Malezas, dureza, stress del suelo en algunos sectores, todo eso tiene preponderancia. El maíz tardío, de segunda, en muchos casos no se pudo sembrar bien. Lo que se sembró todavía no está en el período crítico. Por el lado el girasol, es poco lo sembrado pero está muy bien. La soja de primera tiene un panorama muy amplio. Se pasó de no poder sembrar por exceso de humedad y no poder hacerlos por sequía, en solamente 15 días. La soja no se puede sembrar a más de 5 centímetros de la superficie. La soja de segunda es la más complicada. En algunos casos se han resembrado lotes, pero ya es tarde para sembrar en esta época, por esta razón, seguramente el rendimiento va a ser de medio a bajo.”

“En cuanto al verdeo, en algunos casos no se ha podido realizar el implante de sorgo, que si bien es resiste, necesita estar implantado. Moas que también se perdieron. No se sabe cómo vendrá el invierno, pero hay que estar preparado para un invierno adverso. Algunos productores lo han hecho”, sostuvo Ventimiglia.

Finalmente, recomendó “la siembra temprana de verdeos, en los últimos días de febrero, que se puedan entrar en septiembre”, y mencionó “a esta altura del año, a nivel país, falta sembrar entre el 25 y 30% de la soja”.

Fuente: Diario Tiempo

Deja un comentario