La importancia de realizar un muestreo de soja previo al almacenaje – El Regional Digital

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La importancia de realizar un muestreo de soja previo al almacenaje

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Al momento de la cosecha deberían registrarse las condiciones del cultivo, como por ejemplo la presencia de insectos, las condiciones de humedad y temperatura, las fertilizaciones que se hayan realizado, la fecha de cosecha, la humedad del grano y el destino de almacenaje, ya que esto incidirá en la calidad del producto almacenado.

Previo al almacenaje debería realizarse un muestreo con el fin de definir el destino y conocer la calidad del producto cosechado. En este momento se recomienda un análisis topográfico por tetrazolio, que dará información sobre el tipo (ambiente, mecánico, chinche, genético o fracturas) y magnitud (leve, moderado, severo) de los daños en la semilla. Conocer el tipo de daño es de suma importancia ya que hay uno de ellos, el ambiental, que puede incrementarse durante el almacenaje. Es una regla conocida que por cada 1% de reducción en el contenido de humedad se duplica la vida útil y por cada 5°C de reducción en la temperatura se prolonga la longevidad.

Los análisis se efectúan sobre una pequeña parte del lote entero y los resultados indicarán la calidad de la muestra remitida. Por ello la muestra  debe ser representativa del lote de semillas en cuestión. Para lograr esto se recomienda tomar una muestra de aproximadamente 1 kg compuesta por varias submuestras de distintos momentos de la cosecha.

PERSPECTIVAS PARA ESTA COSECHA

Dadas las condiciones ambientales actuales, donde se registraron muy bajas precipitaciones y temperaturas elevadas, los granos de soja pueden tener un bajo contenido de humedad al momento de la cosecha. Bajo estas condiciones, se pueden ocasionar severos daños a la integridad física de la semilla, como por ejemplo fisuras en la radícula que no se detectan a simple vista y que afectarán la viabilidad o vigor de las mismas. Las fisuras, se producen como consecuencia de los movimientos a los que son sometidas desde el inicio de la trilla y los siguientes manipuleos durante la poscosecha.

Esto se puede observar en el siguiente gráfico, donde se ve que a bajo nivel de humedad del grano hay mayores daños por fisuras y fracturas en detrimento de la viabilidad, vigor y germinación.

Al realizar un análisis topográfico por tetrazolio al momento de la cosecha se identifican y cuantifican estos daños en solo 24 hs., pudiéndose definir el destino de la semilla antes de almacenarla.

Por Equipo técnico Laboratorio Los Cardales:

Ing. Melanie Orazi – Ing. Manuel Lavazé

 

 

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