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CARBAP: Urge eliminar el Peso Mínimo de Faena si se pretende expandir el negocio ganadero

La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa expresa una vez más la necesidad de eliminar el peso mínimo de faena, si se pretende expandir y acrecentar el negocio ganadero.

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La historia de la aplicación de un Peso Mínimo de Faena, solo habla de las fracasadas imposiciones aplicadas por distintos gobiernos con un fin entendible – aumentar el peso de faena del ganado y de esa manera aumentar la producción de carne, subrayo CARBAP, la entidad que nuclea a 114 rurales de Buenos Aires y La Pampa, al expresarse en una comunicación donde solicita que se elimine el denominado Peso Mínimo de Faena.

“Desde Carbap siempre nos hemos opuesto a este tipo de intervenciones y regulaciones del Estado, medidas estas que no solo complican la operatoria de la cadena comercial sino que también limitan el poder de decisión que tienen los productores para adaptarse a producir ante la variabilidad de escenarios climáticos a los que deben enfrentarse.

Creemos que el Estado si quiere aumentar la productividad debe propiciar medidas que no solo la beneficien sino que también la hagan posible ya que producir más kilos de carne por cabeza requiere mejor alimentación y más tiempo de engorde. Una medida que sin duda incentivaría la mayor producción de carne implica un beneficio impositivo sobre los kilos producidos por sobre determinado peso, podría ser 450 kilos por cabeza.

Vale aclarar que una medida de este tipo no tendría costo fiscal dado que aplica sobre kilos que hoy no se producen.

Debemos recordar que en los últimos años hubo regulaciones del Estado que afectaron a la ganadería y tuvieron graves consecuencias impensadas que no habían sido calculadas por sus mentores, nadie puede asegurar que el mantenimiento del peso mínimo de faena no va a repercutir en forma negativa sobre la economía de los productores, principalmente sobre los criadores quienes son el origen y el cimiento por sobre el cual se construye toda la ganadería de nuestro país.

El Estado debe leer entre líneas ya que los sectores que propician el mantenimiento de esta regulación, sólo están defendiendo el interés de su posición en la cadena transfiriéndole a los eslabones más débiles de la misma parte de sus costos y/o eliminando competencia en el proceso de producción de carne.

Un Estado moderno es un Estado que fomenta la producción con alicientes, no con penalidades ni castigos.

Por otro lado queda una pregunta flotando: es válido que el Estado fije cuanto tenemos que producir con nuestros bienes, es decir cuántos kilos debemos producir con nuestras vaquillonas?”

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